





Allanar y perseguir voces cr铆ticas es sembrar miedo y callar la verdad. La Justicia no puede ser c贸mplice de estas maniobras pol铆ticas que recuerdan a los peores tiempos de la Argentina.
Lo que necesita el pueblo es que se investiguen los actos de corrupci贸n del Gobierno, no que se persiga a quienes los denuncian.
Censurar y amedrentar es terrorismo de Estado.
